Darío el pescador

De sus tíos  apredió a  pescar  y aunque dice que ya no hay tanto pescado como antes, le gusta mucho su trabajo porque el es el dueño de su tiempo. Cada que Darío  lanza  la red  se enciende en su interior una esperanza,  la de seguir ganándose la vida con este oficio del que ha vivido desde que era niño.